El 3 de junio, hora de Pekín, Bélgica disputó un amistoso contra Croacia en Rijeka y ganó por 2-0. El seleccionador Rudi García situó a Onana, habituado al pivote, como central al inicio, formando pareja con Até y Ngoy. Fue la primera vez que el equipo ensayó por completo este esquema; tras el partido, jugadores y cuerpo técnico coincidieron en que la prueba apunta en la buena dirección.
Bélgica alineó un 3-4-2-1, distinto del 4-3-3 habitual. García ya había previsto usar el duelo ante Croacia para comprobar si este sistema puede servir de titular o de recurso para cambiar sobre la marcha antes del Mundial en Norteamérica. Onana declaró después del encuentro que la sintonía con Até y Ngoy fue fluida y que los tres tenían claras sus funciones; aunque se siente más cómodo en el centro del campo y solo había actuado puntualmente de central, está dispuesto a ocupar la zaga o incluso la delantera si el equipo lo requiere. Admite que en el mediocampo se encuentra mejor y que el Mundial sigue siendo su prioridad; si hace falta defender, no pondrá pegas.
García subrayó que el perfil natural de Onana en el medio aporta mayor flexibilidad y permite moverle arriba y abajo durante el partido; el choque frente a Croacia demostró que reúne las cualidades necesarias para la defensa. Bélgica suma así una carta táctica más para arrancar o retomar tras el descanso, con resultados tangibles. Reconoció que quedan matices por pulir, pero al menos quedó claro que el sistema puede aplicarse en partido.
Según los datos de la plataforma, Bélgica registró 8 tiros (4 a puerta), un 43 % de posesión, 417 pases con un 83 % de acierto y 4 córners; Croacia, 5 tiros (solo 1 a puerta), un 57 % de posesión, 536 pases con un 87 % de acierto. Pese a no dominar el balón, Bélgica cerró el 2-0 y ganó moral. Los dos conjuntos ocupan el puesto 9.º y 11.º en el ranking FIFA, con puntos muy parejos; la victoria sigue siendo un referente útil para afinar el ritmo de cara al Mundial.
En clave táctica, situar a Onana en la defensa —con mayor capacidad de sacar el balón y de progresar— añade variantes al 3-4-2-1 sin renunciar a la salida desde atrás; ante un rival que presione alto, también puede retrasarse para ayudar en la elaboración. El riesgo está en que el duelo físico y la defensa a balón parado aún deben pasar el examen de un gran torneo; García dejó margen de mejora. Bélgica y Croacia entrarán en la fase de preparación para el Mundial; la flexibilidad del plantel y la elección de centrales seguirán bajo la lupa.