El Tottenham está acelerando la renovación de la plantilla de cara a la próxima temporada: los fichajes en defensa están a punto de cerrarse y, en paralelo, avanzan varias negociaciones con el Brighton y el Manchester City. El club quiere completar los refuerzos clave cuanto antes en el mercado estival para que los nuevos fichajes puedan asentar el esquema táctico con el entrenador Roberto De Zerbi ya en la pretemporada.
Salir de la sombra del descenso
La temporada recién concluida no fue fácil para el norte de Londres: el equipo rozó la zona de descenso y acabó salvando la categoría en el último momento. En el tramo final, el Tottenham ganó 1-0 en casa, aunque en la jornada anterior había caído 1-2 como visitante; en el mismo periodo, el Brighton perdió 0-3 en casa y el City cayó 1-2 en el Etihad Stadium: esos resultados dejaron escrito en el vestuario que había que renovar la plantilla. Al cierre de la temporada, De Zerbi ya había dicho en público que la preparación del curso que viene empezaba en el instante en que sonaba el pitido final, y el club respondió a esas palabras con hechos.
Primero la defensa, después el ataque
El ritmo de fichajes es claramente más rápido que en años anteriores. En defensa, Andy Robertson y Marcos Senesi están cerca de incorporarse; el club sigue empujando el fichaje del central del Brighton Jan Paul van Hecke y ha reactivado la persecución del extremo del City Savinho. Según fuentes cercanas a las negociaciones, todas las partes se muestran optimistas en varias operaciones. Savinho ya entró en el radar del Tottenham el año pasado: el club cree que puede aportar creatividad y amenaza por banda al equipo de De Zerbi, y el propio jugador estaría dispuesto a unirse al Tottenham. En el Manchester City ya evalúan sustitutos y cada vez ven más probable que el brasileño abandone el Etihad Stadium en las próximas semanas.
Eso no marca el final del mercado estival. El Tottenham también está sondeando un centrocampista y un delantero, en una apuesta por una renovación más completa de la plantilla. La postura interna del club es clara: convertir esta ventana en la más ambiciosa de los últimos años.
Fichajes tempranos para “vivir juntos” en la pretemporada
Desde el banquillo, el mayor valor de cerrar fichajes pronto no está en las fotos de presentación, sino en las semanas de pretemporada. De Zerbi quiere que los recién llegados participen en los ejercicios tácticos desde el primer campamento conjunto, y no que tengan que ponerse al día cuando la temporada está a punto de arrancar. Al final de la pasada campaña, el equipo aún mantenía distancia respecto a los escalones que compiten en la Liga de Campeones; si los fichajes clave logran entenderse antes del pitido inicial, habrá una oportunidad real de acortar la brecha con los equipos que lograron el pase a la Champions la temporada pasada. El norte de Londres ve el “fichar pronto, integrar pronto” como una ventaja competitiva, no solo como volumen de noticias de mercado.
Señales más allá de la grada
Para quienes llevan tiempo siguiendo al Tottenham, esta cadena de fichajes transmite un cambio de actitud: ya no se trata solo de parchar un hueco, sino de reforzar la zaga, potenciar la creatividad por bandas y dejar margen para más movimientos en el centro del campo y en ataque. Si Robertson y Senesi llegan según lo previsto, el esqueleto defensivo se estabilizará primero; si Van Hecke y Savinho se concretan, la presión competitiva caerá del otro lado sobre las defensas rivales y sobre el sistema de rotaciones del Manchester City. Cualquiera que sea la plantilla final, el club ya ha dejado claro con acciones sucesivas que quiere convertir el susto del descenso en reserva física y táctica de cara al arranque de la nueva temporada.
En las próximas semanas, lo que avance en la mesa de negociación decidirá directamente el margen de experimentación con el once inicial en pretemporada. Para De Zerbi y su staff, la prueba de verdad no es cuántos nombres se firmen, sino cuántas caras nuevas puedan hablar el mismo lenguaje de distancias defensivas y de desmarques ofensivos en el campo de entrenamiento antes de que empiece agosto: ahí está la línea divisoria que marcará si este Tottenham pasa del “salvamento en el alambre” a volver a pelear arriba.