Scholes insta a Alonso a cambiar a Sánchez en el mercado de verano

Scholes insta a Alonso a cambiar a Sánchez en el mercado de verano

La leyenda del Manchester United Paul Scholes ha lanzado un mensaje público al nuevo entrenador del Chelsea, Xabi Alonso: debería intervenir en la portería este verano y dejar de apostar por Robert Sánchez. Nicky Butt, que participó en el mismo podcast, fue aún más directo al afirmar que Sánchez se ha convertido en una «carga» e incompatible con el estilo de juego de posesión que busca el Chelsea. En el contexto del anuncio oficial de que Alonso tomará las riendas del Chelsea y de la urgente necesidad de una reconstrucción institucional del club, esta presión mediática iniciada por leyendas apunta en esencia a si el sistema de portería puede alinearse con la filosofía de construcción de plantilla.

Problema: la portería y los objetivos de la temporada se quedan atrás

Según las informaciones, Alonso ya está confirmado como entrenador del Chelsea para la nueva temporada y tendrá más peso en el mercado de fichajes que su predecesor. Pero lo que tiene delante es un Chelsea que en 2025/26 vivió dos cambios de banquillo, acabó sin clasificarse para Europa y fue descrito desde fuera como una «temporada vergonzosa». La portería es precisamente el foco de la polémica: el rendimiento de Sánchez ha fluctuado en las últimas campañas, y Scholes y Butt consideran que, si en el mercado de verano no llega un portero titular más fiable, Alonso tendrá «problemas» al implantar un juego de construcción desde atrás.

Butt dijo en el podcast The Good, The Bad & The Football: «Creo que el portero del Chelsea es un problema, es una carga, no puede jugar como ellos quieren». Scholes coincidió: «Con la forma de jugar del Chelsea, estoy de acuerdo, él no puede. Estoy bastante seguro de que Alonso jugará así: construir el ataque desde atrás, y eso exige un portero nuevo». Este juicio no es un ataque personal, sino vincular el perfil técnico del guardameta al esquema táctico: con la presión intensa de la Premier League, la salida de balón con los pies, las líneas de apoyo y el coste de los errores del portero deciden directamente si el sistema de salida desde atrás puede funcionar.

La presión se intensifica: el cierre de liga y el uso de la defensa

Los resultados recientes del Chelsea en la Premier League que figuran en la base de datos interna ofrecen una nota al pie verificable sobre la «presión de la reconstrucción». Entre la jornada 33 y la 38 de la temporada 2025, el equipo encadenó una derrota por 0-1, una caída por 0-3 fuera de casa, otra por 1-3 en Stamford Bridge, un empate a 1-1 y, después, dos victorias consecutivas por 2-1. Aunque hubo un repunte al final, no bastó para ocultar la pérdida de la plaza europea a lo largo de toda la campaña. El Stamford Bridge tiene capacidad para 41.841 espectadores, pero esta temporada el club no logró convertir la ventaja de jugar en casa en una producción estable de puntos. La desconexión entre los cambios en la dirección deportiva y los objetivos competitivos es precisamente el asunto de gobierno que Álvaro Arbeloa debe abordar con prioridad tras su llegada.

La estructura de la delantera y del plantel también fue señalada por una leyenda del club. Paul Merson, icono del Arsenal, defendió en el mismo podcast la vuelta de Nicholas Jackson, sostuvo que Liam Delap «se queda corto» y criticó que João Pedro se desplace con frecuencia hacia el centro del campo, comprimiendo el espacio. Merson llegó incluso a proponer un sistema con tres centrales: la combinación de Reece James, Marc Cucurella y Malo Gusto encaja mejor con el personal disponible. En la base de datos, Cucurella sumó en la temporada 2025 del Chelsea un total de 7 partidos en todas las competiciones, 570 minutos y una nota media de unos 7,47; 8 tiros con 4 a puerta, 8 pases clave y 1 tarjeta amarilla. Las cifras indican que puede aportar progresión por la banda, aunque la muestra sigue siendo reducida. Que el esquema de tres defensas pueda convertirse en una opción estructural dependerá de la autoridad táctica de Arbeloa y del alcance de la limpieza de plantilla en el mercado estival.

Efecto dominó en ataque: Jackson, Palmer y la «estrella de 70 millones de libras»

El titular original hablaba de que el Chelsea debería «recuperar a una estrella carísima», y en el contexto del podcast la referencia apunta a la relación complementaria entre Jackson y Cole Palmer. Merson afirmó que «Palmer hace grande a Jackson y Jackson hace grande a Palmer», y vinculó la ausencia de Palmer en la lista del Mundial con la falta de Jackson. Para el club, no se trata solo de un debate sobre la rotación en ataque, sino de si los activos clave del frente deben volver a acoplarse dentro del mismo marco táctico. Si Delap no puede asumir el rol de delantero centro titular y Pedro se inclina más hacia las cualidades de mediapunta, que el mercado estival traiga de vuelta o reactive a Jackson condicionará directamente la densidad de ocupación en ataque y la eficacia en las transiciones.

Salida: el control de fichajes de Alonso y una reestructuración institucional

Merson elevó la cuestión del cuerpo técnico al plano de «un club que debe estar agradecido al entrenador que lo dirige», y considera que Alonso cumple ese perfil. Frente a un técnico de transición al que «hay que agradecerle que entrene al Chelsea», un entrenador de primer nivel genera expectativas claras: una identidad táctica definida y un mayor peso en la toma de decisiones, incluida la mejora en la portería, la reorganización del frente de ataque y un posible cambio de sistema (tres o cuatro defensas). Desde una perspectiva de política deportiva, lo que más le falta al Chelsea ahora no es otra ronda de cambios de entrenador a base de eslóganes, sino convertir «salida desde atrás, elección del portero y referencia en ataque» en un mismo estándar de ejecución, para evitar de nuevo el desajuste entre el estilo de juego que quiere el entrenador y las capacidades reales de la plantilla.

La «solución» de Scholes es muy concreta: comparte la idea de que Alonso construirá el juego desde la zaga, por lo que hay que cambiar de portero; Merson lleva esa solución al frente de ataque: recuperar a Jackson, limitar las incursiones de Pedro hacia atrás y valorar si Delap debe seguir en el club. Para la afición y los observadores, este verano hay tres pistas comprobables: primero, si se ficha un portero capaz de participar en la construcción desde atrás; segundo, si Jackson vuelve a pelear por un puesto de titular; y tercero, si la defensa se inclina hacia un sistema de tres centrales que potencie el valor de Cucurella y Gusto como carrileros.

Observación: la reconstrucción no es un lema, sino alinear poderes y estándares

Lo verdaderamente relevante de este caso es el choque entre la opinión de las leyendas del club y el ritmo de la gobernanza institucional. Si a Alonso se le concede un mayor control sobre los fichajes, tendrá que establecer cuanto antes un orden de prioridades en tres «puntos de control institucional»: portería, delantero centro y defensa por banda. Primero, alcanzar el mínimo exigible en la salida de balón desde atrás (portero); después, resolver la combinación de activos en ataque (Jackson/Delap/Pedro); y solo entonces hablar del envoltorio táctico (si el sistema de tres centrales se normaliza). Si se limitan a fichajes sueltos sin cambiar los criterios de selección, podría repetirse la lección de la temporada 2025/26: dos entrenadores despedidos y quedarse fuera de las competiciones europeas.

En el corto plazo no hace falta especular sobre las cifras exactas de los traspasos ni sobre los fichajes concretos, pero la dirección ya está lo bastante clara: la ventana de verano del Chelsea no debería ser otro parche para tapar agujeros, sino la primera prueba de fuego del plan táctico de Alonso. Si se cambia al portero, si Jackson regresa o no, si Delap se queda, cada respuesta marcará el tono competitivo con el que el equipo afrontará el arranque de la próxima Premier League.