Manchester United director deportivo Jason Wilcox impulsa personalmente el fichaje del centrocampista del West Ham Matheus Fernandes este verano. Según Football365, citando a dos fuentes fiables, los Diablos Rojos ya han contactado con el representante del jugador y esta posible operación ha acelerado claramente.
Por qué Wilcox apunta a un jugador de su pasado
El internacional portugués de 21 años ha disputado 36 partidos en la Premier League esta temporada, acumulando 3029 minutos, con 3 goles y 4 asistencias, una valoración media de 7,19 y un 87% de acierto en el pase. En un contexto de descenso, este tipo de mediocentro capaz de enlazar y progresar es precisamente la opción realista que Carrick necesita para reconstruir el centro del campo.
Wilcox y Fernandes mantienen una relación de larga data. Cuando el Southampton fichó a este mediocentro en 2024, Wilcox era director deportivo del club y preparó todo el trabajo previo. TEAMtalk afirma que Wilcox ha mantenido contacto permanente con el jugador y su agente, y que ha intervenido personalmente en las conversaciones; The Guardian también informa de que sigue de cerca la situación de Fernandes.
Obstáculos en la negociación y alternativas
A pesar de haber confirmado ya su descenso al Championship, el West Ham sigue exigiendo 80 millones de libras. Fernandes cobra actualmente 70.000 libras semanales, y las cláusulas de su contrato reducirían a la mitad su salario tras el descenso; se cree que el copropietario Ratcliffe podría mantenerle unas condiciones acordes al nivel de la Premier League en la temporada 2026-27.
El Manchester United no se centra en un solo fichaje para el centro del campo. El club ya ha cerrado prácticamente la llegada de Ederson Silva desde el Atalanta, y se espera que el brasileño sustituya a Casemiro; además, sigue persiguiendo a Elliot Anderson del Nottingham Forest, aunque el Forest pide más de 100 millones de libras. Por ello, Fernandes se considera un objetivo alternativo con mejor relación calidad-precio. Ya en mayo circularon informaciones de que el propio jugador está «muy deseoso» de fichar por Old Trafford.
Desde la lógica operativa, la intervención personal de Wilcox redujo la pérdida de información y mejoró la eficiencia de las negociaciones. Si los 80 millones de libras que se piden resultan inamovibles, el Manchester United podría plantearse otras opciones en el centro del campo; pero si la voluntad del jugador y las relaciones del director deportivo se alinean, la operación aún podría materializarse en el mercado estival.