El exdefensor central francés del Chelsea y del Marsella Frank Leboeuf comparó en una entrevista exclusiva dos etapas muy distintas en su carrera por clubes. En 2001, tras cinco temporadas en Stamford Bridge, regresó a su Marsella natal, donde disputó 51 partidos, y en la fase final de su carrera también jugó en Catar.
Leboeuf confesó que el principal motivo de su regreso fue el cáncer de su padre, lo que le obligó a permanecer cerca de su familia. Al mismo tiempo, el entrenador de aquella época, Claudio Ranieri, ya había dejado claro que apostaba por John Terry como eje de la defensa, y ya no formaba parte de los planes del Chelsea. «Fue la decisión correcta para el fútbol inglés y para el Chelsea, y no tengo ninguna queja».
Tras unirse al Marsella, Leboeuf aceptó la invitación de Bernard Tapie para ser capitán, un honor enorme a sus ojos. Sin embargo, el equipo distaba mucho del campeón de principios de los noventa: en dos años pasaron cinco entrenadores y tres presidentes. En una ocasión conoció a un nuevo técnico la víspera del entrenamiento, y este fue destituido apenas dos horas después de su primera sesión.
Durante su etapa en el Marsella, el club no levantó ningún trofeo importante, pero sí vivió una gran inestabilidad en la liga. Tras vencer 1-0 al París Saint-Germain en el clásico nacional en casa, el ambiente en el vestuario rozó la euforia desbordada; pero la presión externa era igual de intensa: la afición tenía muy poca paciencia con posiciones mediocres y los cambios constantes de entrenador impedían construir una confianza estable.
En comparación con la situación actual, el Chelsea acaba de cerrar la Premier con dos victorias consecutivas por 2-1 en las dos últimas jornadas, mientras el Marsella sumó puntos en las dos últimas fechas de la Ligue 1, con triunfos por 3-1 y 1-0. La inestabilidad en la directiva y la cultura de alta presión descritas por Leboeuf siguen siendo clave para entender las diferencias dentro y fuera del estadio Vélodrome: de Stamford Bridge al sur de Francia, vivió no solo sistemas tácticos distintos, sino dos lógicas de supervivencia completamente diferentes en el seno de un club.