Marruecos aplastó a Madagascar por 4-0 en el Complexe Sportif Moulay Abdellah de Rabat en un amistoso internacional que dejó claro quién mandaba en el campo. Los Leones del Atlas presionaron alto desde el pitido inicial: el 70 % de posesión y los 20 disparos cuadran con el marcador; el portero visitante Geordan Dupire realizó cinco paradas para que la brecha no fuera aún mayor, y Madagascar no registró ni un solo tiro en la primera mitad.
Dominio en los números: posesión y disparos sellaron el resultado
Las estadísticas de ScoreZ describen casi un manual de control en casa. Marruecos ganó los duelos, las segundas jugadas y acumuló córners, manteniendo a Madagascar encerrada en su propio tercio; el conjunto visitante no encadenó pases fluidos ni encontró desmarques en profundidad. Octavo en el ranking FIFA, con 1755,87 puntos, Marruecos dejó patente su ritmo de grande en el marcador de un amistoso.
A los cuatro minutos, Ismael Saibari cabeceó al fondo de la red tras el centro de Bilal El Khannouss, se desmarcó del marcador y Dupire no llegó. A los veinticinco, Saibari volvió a marcar: otra vez Marruecos saturó el área y él definió con un zurdazo desde corta distancia para completar el doblete. El capitán de Madagascar Rayan Raveloson cometió un error bajo presión que regaló el gol al local. 2-0 al descanso; Marruecos también pegó en el larguero, con Abde Ezzalzouli y El Khannouss abriendo por las bandas y Noussair Mazraoui y Anass Salah-Eddine subiendo por los costados para centrar una y otra vez: la precisión varió, pero la amenaza no cesó.
Primera parte: visitante sin disparos y local imparable
Al llegar al descanso, el guion ya estaba escrito: Marruecos ganaba los duelos, dominaba el ritmo y seguía generando ocasiones clarísimas; Madagascar no había logrado ni un solo disparo a puerta. Para un equipo con la Copa del Mundo en la mira, ese «cierre estadístico» en todos los frentes resulta más revelador que un mero goleada: superioridad total en posesión, disparos, toques en el área y córners, con el marcador como mero reflejo del desglose.
Segunda parte: cambios, penalti y expulsión que cerraron el partido
Tras el descanso, el entrenador introdujo de golpe a Azzedine Ounahi, Soufiane Rahimi, Ayoub El Kaabi, Chadi Riad y Gessime Yassine; el ritmo no decayó, las líneas de pase siguieron abiertas y las incursiones al tercio ofensivo siguieron en alza. En el minuto 78, Ounahi condujo el balón, provocó falta y ganó un penalti; Rahimi lo transformó, 3-0. Un minuto después, El Hadary Ylan, de Madagascar, fue expulsado con roja directa por protestar, y el visitante perdió hasta la ventaja numérica simbólica para intentar una réplica.
En el minuto 87, el suplente Brahim Díaz penetró en el área, su disparo fue parado y el rebote golpeó el larguero; El Kaabi reaccionó antes que nadie y empujó el balón a la red, 4-0. Ese gol resumió la noche: Marruecos entraba una y otra vez en zona peligrosa, Madagascar se hundía atrás a parapetearse, y el balón suelto volvía una y otra vez a los pies de la camiseta roja. Aun con más rotaciones, el local no aflojó la presión.
Preludio mundialista: racha victoriosa y presión del calendario
Si ampliamos el foco, este 4-0 es otra pieza del rompecabezas en la cadena de amistosos recientes de Marruecos. Los datos de este sitio muestran que el equipo había goleado antes a Burkina Faso por 5-0 y vencido a Paraguay por 2-1 en la misma serie; en el ciclo de preparación para el Mundial, empataron 0-0 ante Brasil y Escocia, poniendo a prueba la eficacia ofensiva y la solidez defensiva. Mantenerse estable en el octavo puesto del ranking demuestra que los Leones del Atlas llevan tiempo en la primera división; en los amistosos no se busca inflar estadísticas, sino pulir la presión, las transiciones y la definición en partidos de verdad.
Desde el punto de vista de la eficacia, lo más destacable de este encuentro no fue un tipo concreto de gol, sino el ciclo completo presión alta–creación–conversión: un doblete en la primera parte marcó el tono, un penalti y un remate en el descuento en la segunda plasmaron la ventaja en el marcador, y la expulsión acabó por apagar cualquier atisbo de suspense. Para Madagascar, las cinco paradas de Dupire fueron uno de los pocos puntos brillantes del partido, pero el hecho de que el equipo quedara acorralado en su propio campo deja claro que sigue existiendo una brecha notable de nivel entre los rivales africanos y Marruecos.
Próximos hitos: tres partidos exigentes a finales de junio
Marruecos seguirá enfrentándose en esta ventana de preparación para el Mundial a Haití (25 de junio), Escocia y Brasil. Tras tres empates a 0, la línea de datos que más debe vigilar el mundo exterior es si pueden trasladar el estado ofensivo de este partido —20 disparos y 4 goles— a rivales de mayor exigencia. La conexión entre Saïbari y El Khannouss, la definición de Rahimi y el impacto desde el banquillo de Díaz y El Kaabi pueden convertirse en variables clave para la lista del Mundial. Esta noche en Rabat, los Leones del Atlas sumaron con una victoria indiscutible la confianza necesaria de cara a los duelos de finales de junio.