La selección de Kenia, las Harambee Stars, empató 1-1 con Lesoto en un amistoso. Tras el partido, el entrenador Benni McCarthy dejó claro que no estaba satisfecho con el rendimiento del equipo. A pesar de que Kenia se adelantó gracias a Frank Osiambo, Thabo Makela igualó en la segunda mitad; con varios debutantes y una rotación considerable en el once, el empate pareció más un examen de nivel que una victoria convincente.
Un nuevo punto de partida en el contexto histórico
Para McCarthy, este partido disputado en Lesoto tuvo un significado especial: fue la primera vez que regresaba a su tierra natal como entrenador de Kenia. Las Harambee Stars llevan mucho tiempo representando al fútbol de África Oriental; el estilo del equipo siempre ha puesto énfasis en el juego físico y las transiciones rápidas, aunque en los últimos años sus resultados en la escena internacional han sido irregulares. Los datos del portal indican que Kenia ocupa actualmente el puesto 111 de la clasificación FIFA, dos posiciones por encima del listado anterior, con 1182,23 puntos; la mejora en el ranking no ha ocultado las carencias en el terreno de juego, y la contundente derrota por 0-8 como visitante ante Senegal el año pasado sigue muy presente. Esta doble jornada amistosa es precisamente la ventana que McCarthy necesita para evaluar la profundidad de la plantilla y pulir el sistema táctico antes de los grandes torneos.
Prueba del 3-4-3 y desarrollo de los goles
McCarthy alineó un 3-4-3 en este partido, con un once inicial que combinaba jugadores con experiencia y debutantes. En la portería estuvo Farouk Shikaraolo; en la defensa, Sylvester Omino, Frank Ochianbo, Ronnie Otieno y Stanley Omondi; en el mediocampo, Richard Odada al frente, formando un triángulo de apoyo con Clark Odour y Zeh Obiero. El centrocampista de Simba SC de Tanzania, Mohamed Bajaber, regresó al once titular y formó pareja con Ben Stanley Omondi, mientras que en ataque estuvo Lawrence Okoth.
El desarrollo del encuentro confirmó el arranque ofensivo de Kenia. Ochianbo adelantó al equipo muy pronto, y Harambee Stars llegó a tomar la iniciativa; tras el descanso, el Likhuwa de Lesoto mostró una lucha tenaz, con Makele empatando el marcador 1-1. En el proceso, Kenia creó numerosas ocasiones de gol, pero no logró convertir su ventaja en victoria — precisamente lo que más le pesó a McCarthy tras el partido. Las estadísticas técnicas del partido en la base de datos aún están incompletas, pero el resultado basta para explicar el problema: ser empatado tras ir ganando 1-0 con la iniciativa en su mano supone una prueba de temple y ejecución para un equipo que intenta recuperar la confianza.
La franqueza y el descontento de McCarthy
Tras el partido, McCarthy no eludió el tema ante los medios. Señaló que el equipo necesitaba un partido para recuperar el ritmo, sobre todo con tantos debutantes convocados por primera vez con la selección, en un encuentro que tuvo un claro carácter de evaluación. «El partido en sí no estuvo mal, pero no estoy del todo satisfecho con el empate», dijo McCarthy. «El fútbol es así: muchos rostros nuevos sin experiencia debutaron por primera vez; por suerte, con este primer partido empezamos a conocernos».
También señaló que la inexperience —la falta de rodaje derivada de la juventud del equipo— fue la principal razón por la que no lograron los tres puntos en este partido. «Cuando tenemos esas oportunidades y no las convertimos, con un 1-0 a favor empezamos a jugar con demasiada cautela», admitió McCarthy, quien reconoció que la larga temporada de clubes había dejado fuera a varios jugadores y que el equipo no estaba completo; no obstante, subrayó que en el segundo encuentro del domingo alineará un plantel más pleno: «Espero que rindamos mejor que hoy; por lo que he visto, aún tenemos mucho margen de mejora».
Respeto al rival y lecciones tácticas
En contraste con su descontento con el propio equipo, McCarthy elogió en alto grado a Lesotho. Destacó la mentalidad de los jugadores de Likhuwa: «Estos futbolistas se dejan todo en el campo, son muy honestos y no bajan los brazos cuando van por detrás; son cualidades que un entrenador valora mucho». McCarthy también comentó que había visto el partido de Lesotho contra Nigeria y consideró que el rival solo perdió ante las Super Eagles por un penalti, algo realmente desafortunado. Esa valoración refleja tanto el respeto hacia el adversario como, de forma indirecta, la incomodidad de Kenia al no ampliar la ventaja tras ir por delante y acabar superada por la fortaleza mental del rival.
Desde el punto de vista táctico, la prueba del 3-4-3 de McCarthy dejó al descubierto dos problemas: por un lado, la falta de compenetración entre los nuevos integrantes redujo la eficacia de cara a portería; por otro, el ritmo se frenó demasiado pronto tras tomar la delantera, lo que abrió espacio a la reacción de Lesotho. Para las Harambee Stars, que aspiran a alcanzar objetivos más ambiciosos en la escena internacional, el empate en un amistoso no es en sí un drama, pero las carencias en la definición y en la gestión del partido deben corregirse cuanto antes, de cara a la segunda vuelta.
Repunte en el ranking y el segundo amistoso del domingo
A pesar de la decepción del empate, la tendencia reciente de Kenia en el ranking sigue enviando señales positivas. El ascenso al puesto 111 en el ranking FIFA y el ligero aumento de puntos indican que el equipo no está estancado a largo plazo. En cuanto al calendario, el seleccionado empató 0-0 con Kirguistán el 3 de junio y viajó a Lesotho al día siguiente, el 4 de junio; según los planes de McCarthy, el domingo se disputará el segundo amistoso ante Lesotho, que será también el debut de lo que él califica como un «plantel más completo».
Para los aficionados, hay tres puntos clave a observar: si los delanteros como Lawrence Ochieng pueden aprovechar las oportunidades que se generen; si el mediocampo liderado por Odada puede mantener la presión tras ir por delante en lugar de replegarse; y si jugadores bajo especial escrutinio como Sylvester Onyango y Zege Obiero pueden consolidar su lugar en el once titular en el segundo encuentro. Si Kenia cumple la promesa de McCarthy el domingo, esta decepción del 1-1 podría convertirse en una lección necesaria en el camino de la reconstrucción; si se repiten los problemas de eficacia de hoy, difícilmente la mejora en el ranking se traducirá en un avance real en la competitividad sobre el terreno de juego.
La filosofía de McCarthy como entrenador ha sido siempre directa: si algo no le convence, lo dice sin rodeos, y tampoco escatima en elogios cuando ve potencial. Para las Estrellas Harambee, el valor de un amistoso nunca se reduce solo al marcador, sino a descubrir quién puede sostener la camiseta de la selección bajo presión. El domingo, en el segundo encuentro, las respuestas podrían quedar mucho más claras.