El sábado por la noche, las gradas del Estadio de la Luz empujaron cánticos y tambores hasta el borde del césped, pero el Manchester United no logró llevarse los tres puntos en su visita al Sunderland: un aburrido 0-0 puso fin a la racha de tres victorias consecutivas de los Red Devils. Lo más sonado llegó después del partido: el exinternacional Michael Owen criticó a Mason Mount por su «falta de intensidad y personalidad», y su padre, Tony Mount, respondió directamente en Instagram calificándolo de «tonto».
Un empate sin goles en las gradas y en el vestuario
Para los seguidores del United, este empate fue como pulsar pausa al ritmo del equipo. Según el calendario, ambos equipos firmaron tablas en la jornada 36 de la temporada en el Estadio de la Luz, con el marcador cerrado en 0-0; el United acababa de encadenar tres victorias y llegaba con buen momento, pero el Sunderland le frenó el paso en el ambiente de un estadio con capacidad para unos 49.000 espectadores. Mount fue titular por undécima vez esta temporada, y también por primera vez en 2026: las cifras dejaban claro el significado de su «regreso».
En una tercera temporada marcada por las lesiones, a menudo ha sido ubicado en el pivote, formando pareja con Kobbie Mainoo para sostener el esqueleto del mediocampo. A simple vista, el ritmo de juego aún no había vuelto del todo: lento en el manejo del balón, algo pesado en las transiciones, lejos todavía del Mount que todos conocen, capaz de incorporarse y conectar el juego. Pero si la cámara se queda solo en los 90 minutos, resulta fácil olvidar que durante los cinco meses anteriores apenas había completado un partido como titular: precisamente esa línea temporal señaló su padre, Tony Mount.
Las críticas de Owen y la réplica del padre
Owen no se anduvo con rodeos en su análisis. Consideró que Mount «trabaja mucho, pero su rendimiento está muy lejos de lo que el Manchester United esperaba cuando lo fichó», y afirmó de plano que «es lento con el balón, pesado en las transiciones y no tiene suficiente influencia en el partido desde el centro del campo». También llevó el debate al plano del equipo: sin alguien como Casemiro que imponga orden en el centro, el mediocampo del United «carece de control y autoridad de verdad», por lo que «Mount tiene que aportar más intensidad y personalidad, sobre todo en partidos como este».
La respuesta de Mason Mount en Instagram fue más breve y más dura: «Quizá llevar cinco meses sin ser titular tenga que ver con parecer oxidado, Owen, idiota». Con una sola frase arrastró el debate de las «etiquetas de nivel» al «contexto del regreso»: el primer partido tras una larga baja, la undécima titularidad de la temporada, no deben medirse con la plantilla de su mejor momento.
La voz de Mount
Ante la BBC, Mount no esquivó las críticas, aunque el tono fue más sereno. Dijo que «siempre cree en sí mismo», que sabe lo que puede aportar al equipo y que valora sus tres años en un gran club —«pasaron volando». Habló de que la edad y la experiencia van en aumento, de que habrá más partidos la próxima temporada; devolver al Manchester United a donde le corresponde tiene para él «un significado especial». Conoce el sabor de la Copa de la FA, así que al hablar del título de la Premier League casi no se atreve a imaginarlo: era unir objetivos personales con la recuperación del club, no lanzar eslóganes vacíos.
Perspectiva desde fuera: crítica y paciencia
Desde la grada, este tipo de discusión nunca es solo un tema de pizarra táctica. Owen representa el juicio inmediato: se gastó en fichaje, se visten expectativas de dorsal 10, hay que rendir dominio al instante en los grandes duelos; el padre representa otra ética comunitaria: tú ves 90 minutos de torpeza, yo veo cinco meses sin ser titular y un balance de lesiones de solo once salidas desde el inicio en toda la temporada. Las dos voces son reales, pero no dialogan en la misma escala temporal.
Los datos objetivos también explican por qué Owen se fijó en el centro del campo: en las competiciones del United esta temporada, Casemiro solo disputó 6 encuentros, 388 minutos y 2 asistencias; su tiempo de juego, fragmentado, dejó escasa «autoridad» en el eje. Mount fue desplazado al pivote, es decir, ocupar con un rol aún sin pulir un hueco estructural. No es blanquear su actuación, sino señalar que detrás del 0-0 hay un problema de encaje en la plantilla: falta un veterano capaz de recuperar balones y marcar el ritmo, y los jóvenes pagan el precio en posiciones que no les corresponden.
Para el Manchester United, este empate cortó la racha victoriosa, pero no altera la urgencia de cara al final de temporada: si Mount quiere ser un activo fiable en la temporada 2026-27, debe cambiar la excusa de «cinco meses sin ser titular» por el «ritmo que da la continuidad en el once». En la próxima jornada y en lo que queda de calendario, si puede volver a su posición más natural, como mediapunta o como ocho, y si puede formar una pareja fija con Mainoo, merece más atención que la guerra de palabras en Instagram. Los aficionados quieren victorias, no debates; y si el club de verdad aspira a renacer, dar minutos seguidos a quien regresa suele acercarse más a la respuesta que otro «eres un idiota».
Las luces de Old Trafford se apagaron, pero la polémica sigue creciendo en las redes sociales. El padre de Mount salió en defensa de su hijo, mientras el propio jugador habló ya de la próxima temporada: más partidos y objetivos más altos. En cuanto a Owen, habrá que esperar a que se publique el once titular del próximo partido para saber si sus críticas empujarán a Mount a recuperar la forma antes, o solo dejarán un eco discordante.