La noche del 11 de junio, hora local, México venció por 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca de Ciudad de México, se adjudicó la victoria en el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y encabeza provisionalmente el Grupo A. Acudieron 80.824 espectadores, y el anfitrión firmó un ardiente arranque de un torneo copatrocinado por Estados Unidos, Canadá y México, con un gol relámpago a los nueve minutos y el caos provocado acto seguido por una expulsión directa.
En cuanto a las alineaciones, México desplegó un 4-1-4-1 y presionó arriba, mientras Sudáfrica se replegó con un 5-3-2. El equipo local entró antes en ritmo: en el minuto 9, Érik Lira recuperó el balón en campo alto y filtró un pase en profundidad hacia Julián Quiñones, quien con un disparo raso de derecha superó a Ronwen Williams entre los palos, y el Estadio Azteca estalló en júbilo. En el minuto 23, Brian Gutiérrez vio la cartulina amarilla, pero México siguió manteniendo el control del tempo; al descanso, el marcador era 1-0 y el partido inclinaba ya claramente hacia el conjunto local.
Tras el descanso, el panorama cambió bruscamente en el minuto 49: Sphephelo Sithole derribó a un jugador mexicano en plena contra, el árbitro principal mostró la roja directa y Sudáfrica se vio obligada a jugar con diez hombres. El entrenador Hugo Broos envió de inmediato a Thabo Zwane para reforzar el mediocampo, pero la presión visitante no menguó. En el minuto 67, Raúl Jiménez conectó un cabezazo tras un centro preciso de Roberto Alvarado por la derecha, y el marcador quedó en 2-0; la jugada, nacida de la combinación continua entre Lira y Quiñones por el costado derecho que abrió espacios, se tradujo en un gol seco y contundente.
La pesadilla de las tarjetas rojas aún no ha terminado. Tras la intervención del VAR en el minuto 82, la acción de Zwane fue elevada a conducta violenta y recibió otra tarjeta roja en el minuto 84, dejando a Sudáfrica con solo nueve jugadores. México aprovechó para ingresar a Edson Álvarez, Armando González y Alexis Vega para controlar el partido, pero en el tiempo añadido del minuto 90 el capitán César Montes también fue expulsado por una falta como último hombre. Con siete minutos de descuento antes del pitido final, el encuentro llegó a convertirse momentáneamente en un caótico 10 contra 9, pero México logró asegurar la victoria con solidez.
Las estadísticas reflejan un dominio abrumador: México tuvo el 61% de la posesión, 16 tiros (4 a puerta), 520 pases con un 90% de acierto; Sudáfrica solo registró 3 tiros y 2 a puerta, con el 39% de la posesión. El xG fue de 1,41 frente a 0,07, con 20 toques en el área contra 2, y todas las grandes ocasiones fueron del equipo local. Según los datos de nuestro portal, México ocupa actualmente el puesto 15 del ranking FIFA, un lugar por encima de la edición anterior; Sudáfrica está en la posición 60, y la brecha de profundidad de plantilla quedó patente en este partido.
Desde la perspectiva del grupo, los tres puntos del partido inaugural tienen un valor enorme para el anfitrión: con los tres países sede ya clasificados para el torneo, México no necesita cargar con la presión de la clasificación, pero aprovechó la victoria para acumular ventaja psicológica de cara a lo que viene. Sudáfrica, pese a jugar con dos hombres menos, siguió sin encontrar el gol, y Bruce deberá reordenar la disciplina defensiva; de lo contrario, el camino en el Grupo A se volverá aún más difícil. El próximo partido de fase de grupos de México también se disputará en casa, y si la conexión ofensiva entre Jiménez y Quiñones logra mantener su rendimiento será el principal punto de interés de la siguiente jornada.